Luego de una intensa noche llena de elegancia, glamour y belleza, el jurado de Miss Universo 2010 eligió a Jimena Navarrete, representante de la delegación de México, como la mujer más bella del mundo. La nueva Miss Universo celebraba efusivamente mientras la reina del 2009, Stefanía Fernández colocaba la corona sobre ella. Navarrete dedicó su triunfo principalmente a su familia, al amor de su vida y a su país. “Se lo dedico a México” fueron sus palabras finales, antes de dar una última vuelta por la pasarela y posar para las cámaras.
El drama fue en la ronda final
En la ronda final de preguntas, a pesar de no haber tenido una respuesta muy asertiva, la participante azteca supo imponerse ante sus rivales más competitivas: Miss Jamaica, Yendi Phillips que a momentos demostraba ser merecedora de la corona y Miss Filipinas, Venus Raj, quien partió como favorita según las votaciones de la página web del torneo. Fue en la ronda final donde la participante asiática se hundió sola al dar una respuesta poco satisfactoria.
Miss Jamaica, fue la ganadora del galardón de dama de honor, mientras que Miss Australia, ocupó el tercer puesto. Un lugar muy merecido para las candidatas, quienes demostraron belleza y elegancia durante todo el certamen.
Con este triunfo, Jimena Navarrete se convierte en la segunda Miss México en obtener esta corona. La primera vez fue Lupita Jones, en el año 1991.
Faltan pocas horas para que inicie el evento mundialmente conocido Miss Universo 2010. Como en los años pasados, las candidatas de 83 delegaciones están listas para el concurso de belleza, que este año promete ser uno de los mejores.
Estos últimos días, la noticia más comentada de los famosos es que Lindsay Lohan ha sido condenada a 90 días de cárcel. Aunque no es la primera vez que es condenada a pasar un período en prisión, sí que parece que ahora le tocará cumplir la condena. Esta pena es debida a que incumplió su libertad condicional que una jueza le había asignado por conducir en estado de embriaguez en el año 2007. La actriz americana se saltó la obligación de asistir semanalmente a unas clases de orientación sobre el consumo de alcohol, clases con las que pudo conseguir que le fuese concedida la libertad condicional tras pasar 1 día en la cárcel. Además, desde mayo Lindsay tenía la obligación de llevar una pulsera que vigilase si consumía alcohol.